viernes, mayo 12, 2006

SOLTERAS POR UN DÍA


Con una lamentable resaca y, lo que es peor, con una lamentable sensación de fracaso, me levanto, legañosa y aturdida y, café aguado en la mano, repaso la noche anterior. Y llego a la conclusión de que no tengo remedio. Todo empezó cuando mi amiga Maica, divertida, sexy, felizmente casada y mamá de buen ver me comenta que Pepe (su flamante y envidiable marido) y su hijo de anuncio Lluc se iban a pasar cuatro días en el pueblo de la familia política. Propuso una cena en su nidito de amor vacío, y se apuntó Itziar, terremoto felizmente arrejuntado e instalado en una también envidiable relación modélica. Las dos estaban exultantes, algo así como un preso a quien le conceden la libertad condicional diurna o como se diga. Lo que empezó como una cenita de niñas fue animándose y a los dos mojitos y medio, Maica casi gritó:
–¡Salgamos por ahí!
A Itziar le faltó tiempo para apuntarse:
–¡Me lo has quitado de la boca! ¡A morir!
Yo no estaba muy rumbosa, sobre todo teniendo en cuenta que con el día 16 llegaban mis 29 años, y eso me deprime sobremanera (los 9 siempre son psicológicamente arrolladores). Pero claro, decir que no a dos piezas con más energía que un red bull adulterado es prácticamente imposible. Sin tiempo a decir “voleu dir?”(¿queréis decir?) me vi sentada en el taburete del lavabo de Maica, quien, paleta de pinturas en mano, procedió a intentar embellecer mi taciturna expresión (por un instante, al ver el impresionante kit de maquillaje, temí que fuera a pintarme las Meninas en la cara). Revista femenina en mano, copió con esmero de monje chaolín el maquillaje de Diane Kruger mientras nos reíamos con lindezas revistiles como ésta: “los labios en rosa son muy femeninos, como si hubieras comido bayas frescas”. Miré los labios rojos de Itziar:
–Pues entonces tú has comido chorizo–le solté.
En fin, cuánta tontería impresa, pero de eso ya me quejaré otro día. La verdad es que Maica es mu apañada y me dejó monísima. Lo remató prestándome un top con un escote que desafiaba las leyes de la física.
–¡Y ahora, a encontrar a tu príncipe azul!
Yo me conformaba con un buen polvo, pero hay que poner siempre el listón bien alto.
–Está bien, pero nada de antros con Bisbal o Paquito el chocolatero
–Oye rica, que estamos casadas, pero no somos idiotas.
Así que nos plantamos en un club de lo más “in” (siempre había querido decir esta frase) y empezamos a puntuar al personal.
–Mira que manos–me dijo Maica que babeaba mirando al camarero.
–¿Oye, a ti no te gustan en plan modernete? –soltó Itziar señalando con la barbilla a un tipejo que se había vestido con más superposiciones que artículos tiene el Estatut.
–Uff, quita, quita, que parece que se haya escapado de un reportaje de wallpaper. Tiene que ser más normal.
La verdad es que yo no quitaba el ojo de la puerta; no podía dejar de pensar que de un momento a otro iba a entrar el señor Maravillas, que es lo que pasa siempre en las películas, series, y novelas, y como en el blur de “west side story”, todo desaparecería de nuestro alrededor excepto nosotros dos. El caería rendido a los encantos del rosa “bayas frescas” y yo, a los de su demoledora normalidad.
Pero claro, ya he dicho muchas veces que no vivimos en Jolibut, y aunque Barcelona de marcha es pequeña, sobre todo si compartes gustos musicales, por la puerta sólo entraban guiris de nariz colorada y algún que otro moderno altivo. Cuando me di cuenta, Maica e Itziar estaban hablando con sendos especímenes del sexo contrario de buen ver. Sentí pánico. Las vi tan metidas en materia que me entró una timiditis extrema. Sola, junto a la barra, empecé a beber el cubatilla como si fuera el colacao de la mañana.
–You have a lovely body–me soltó un inglés vestido como Julian Casablancas y que no parecía conocer la existencia del protector solar, a juzgar por el color "rosa baya" que exhibía su tez.
–And you have bad breath– le contesté con cara de mala leche.
Se fue soltándome un insulto. No se me acercó nadie más. Maica e Itziar me arrastraron al lavabo.
–Uff, qué pesado el mío, pero es majete–decía Maica.
–Pues el tal Jaume es farmacéutico–contaba Itziar.
–Al final le he dicho que estaba casada, porque iba a saco.
–Pues Jaume me ha dado su teléfono por si algún día lo dejo con Javier.
–Oye, Mila, ¿y a ti cómo te ha ido?
–¿“Go to hell” cuenta como éxito o fracaso?
–¿Eso es todo?
Eso era todo. En el taxi de vuelta me psicoanalizaron.
–Mila, has de estar más receptiva, no puedes ponerte borde con todo el que se te acerca.
–Así no avanzas–sentenció Itziar.
La vida es injusta. Ellas, con sus estupendas relaciones, se sienten seguras y relajadas, y atraen a los hombres más que Losantos las iras.
–No tenía la noche–fue mi excusa.
El taxi las dejó a cada una en su casa.
–Echo de menos a Pepe y a Lluc–suspiró Maica.
–Pasado mañana los tienes aquí–dijo Itziar–¡Qué mono, Javier!–añadió–Me acaba de enviar un SMS: “vuelve pronto, ratoncita, que la cama es muy grande sin ti”.
La última en llegar a casa fue la menda. Abrí la puerta de mi cuchitril y eché de menos un gato que se restregara en mis piernas, incluso sabiendo que me hubiera arruinado las medias. Me metí en mi cama demasiado grande. La habitación daba vueltas.
–Go to hell, señor Maravillas– le dije al techo. Caí en coma etílico.

17 comentarios:

Pablo Gamo dijo...

¿qué decir? Dios da pan a quién no tiene hambre.. la vida es así.

Buena historia que a mis ojos queda emborronada por la imagen elegida para ilustrarla. ¡Odio a Maitena con todas mis fuerzas!

Salutes.

mila dijo...

pues tienes razón. Ahora me miraba el dibujo y no me gusta como queda. Aunque no la odio para nada.

Anónimo dijo...

Quería bromear, en tu otra entrada (¿se llaman asi?), sobre el dj. Fallé. No era desconfianza, su blog es uno de los otros dos que leo y me parece divertido...
Y, ¿29 años y saliendo los jueves? va usted en la linea correcta, señorita Mila...

pau dijo...

La verdad, tienes una manera de expresarte divertidísima.
Pareces andaluza. Igual, algo hay. Hasta mi menda tiene algo de andaluz.
No te preocupes, algún día, alguno te gustará y le gustarás. Lo que no se debe ser es excesivamente exigente, digo yo. Con los años exigimos cada día más, y no es que seamos menos receptivos, lo que ocurre es que nuestras manías se acrecientan.
Supongo que no te enfadas por lo que digo.

Veintinueve añitos son una maravilla, y más si la persona que los lleva, lo sabe.

Luisru dijo...

Hey¡¡Que pasó con Mr. Perfecto? También le olía el aliento? No nos dejes en vilo. Por otra parte, tienes razón, uno liga más cuando tiene pareja, que ironía.
PD: me gusta Maitena, pero moderadamente.

Gachas dijo...

Mila, me gusta mucho tu post pero realmente NO comprendo el halago de pau: "tienes una forma de expresarte divertidísima. Pareces andaluza". Para mí eso es un oxímoron: andaluza no es, vive Dios que no, sinónimo de divertida en ningún caso. Más bien de lo contrario, de brasismo oficial y manido. ¿Alguien de acuerdo o muy en desacuerdo conmigo?

mila dijo...

A mi también me desconcertó el comentario de Pau, amiga Gachas, pero la verdad es que no conozco más andaluz que a Bertín Osborne o al elenco de misses de los programas de varietées y no me parecen un dechado de diversión precisamente... aunque no me atrevo a opinar. En Catalunya muy pocos son los que no llevan sangre andaluza en sus venas (yo no iba a ser una excepción), pero siempre achaqué mi sentido del humor a la rama gallega de la familia, no me preguntéis por qué. Cuestión de afinidad, supongo.
Y en cuanto a lo de las manías, non ti preocuppare, Pau, al contrario. De hecho tampoco soy demasiado exigente, sólo huyo de la excentricidad mal llevada y de la falta de higiene!

Pablo Gamo dijo...

Yo soy completamente de la corriente Gachas, decir pisha y mi arma me hace tanta gracia y me parece tan divertido como cacaculopedopis. La gracia o el ingenio no son regionales.

djflow dijo...

Estimada Mila:

He de decirle que notaba cierta merma en la calidad de sus escritos pero leo con gran alegría este último. Muy bueno, señorita.

Y, como dicen los "rascas" de los concursos baratos: "Siga jugando. Hay miles de premios".

PD: Así me gusta, anónimo...

Androide Paranoide dijo...

Mis salidas suelen tener similares resultados. Pero sin la gracia "andaluza" para contarlas a pesar de ser andaluz. Y para no dejar de lado ninguno de los debates aquí propuestos: me gusta Maitena, aunque no me entusiasme y la cuelen por doquier. Y The Strokes, a pesar del vestuario de Mr.Casablancas.
Saludotes.

MALiZiA dijo...

hola, gracias por tu visita.
me sentí muy identificada, con vos, más de una vez, salí y pasó algo similar, y siempre me dije "no es la noche", pero cuándo será????' snif!!!!
besos

Objetivo dijo...

Querida Mila,

me encanta tu Blog.

De verdad tienes 29? Tienes una manera de escribir muy madura. Me gusta mucho, de verdad.

Un ciberbeso.

Vencido dijo...

Bonito bloj, aunque no pareces ser muy constante actualizando.

Sólo quisiera aportar una cosa a este hilo en mi condición de borracho incalificable. No se puede acostar uno/a borracho, hay que hacer la bajada antes de dejarse vencer por el sueño. Y si el pedo es muy tocho, aspirina antes de sobar. Sólo así soy capaz de evitar las resacas.

Salud y R&R

Carmen dijo...

Mira Mila, cuando dices "Ellas, con sus estupendas relaciones, se sienten seguras y relajadas, y atraen a los hombres más que Losantos las iras." Me río, me río y más me río, mentira podrida, te lo dice una mujer casada, con dos hijos (estupendísimos por cierto)!

El Gran Chimp dijo...

Muñeca, lo único que te falta para ser perfecta SOY YO. juajuajuajuaaaa!
La soltería es el estado civil más perfecto que existe. Da gracias a disfrutarlo.

Luis Campoy dijo...

Lamentablemente, doy fe de que el matrimonio es un estado civil anómalo tanto para el cuerpo como para el alma. Al menos en mi caso (y mi caso han sido dos casos). Un besito.

Amanda Marbles dijo...

Bueno, he de decir que aparte de sentirme muuuuuuuuuuyyyyyyy identificada con tu post, me lo qhe pasado genial leyendolo... y si, soy andaluza y he de decir q la gracía no nace con nosotros aunq hay gente mu divertida pero como en todos sitios no??